Quantium Desarrollos y Pedro Dávila figuran entre los actores que han impulsado la discusión pública sobre la Ley de Preventas Inmobiliarias, que entra en vigor el 17 de marzo de 2026 con reformas al Código Civil de Nuevo León para atender el impacto de fraudes y prácticas irregulares en operaciones anticipadas.
Más allá del lenguaje jurídico, el cambio apunta a un objetivo de fondo: elevar la confianza en un mercado que creció con rapidez, pero que en ciertos casos cargó con vacíos legales que afectaron a compradores e inversionistas. Durante los últimos años, la venta anticipada de desarrollos en construcción se convirtió en una herramienta común de financiamiento. Sin embargo, la falta de reglas precisas abrió espacios para interpretaciones ambiguas y conflictos posteriores.
En ese contexto, la reforma no solo redefine conceptos. También establece límites operativos y responsabilidades claras para quienes participan en el esquema de preventa.
La Ley De Preventas Que Cambia La Lógica Inmobiliaria
La incorporación de los artículos 1720 Bis y subsecuentes define preventa como la venta anticipada de un inmueble en construcción o desarrollo cuando todavía no existe posibilidad jurídica de transmisión de propiedad por falta de autorización de venta.
Este ajuste conceptual modifica la base sobre la que se estructuraban muchos contratos. Antes, la figura de la “oferta de compra” podía operar con márgenes amplios de discrecionalidad. Ahora, la Ley de Preventas Inmobiliarias delimita el momento jurídico en que puede ofrecerse formalmente un inmueble y bajo qué condiciones.
Con ello se desactiva la figura ambigua que podía dejar al comprador en desventaja frente a cancelaciones unilaterales o plazos que se extendían sin consecuencias claras. La intención es que el compromiso no dependa únicamente de la buena fe de las partes, sino de requisitos verificables.
Además, la reforma establece que el anticipo o depósito puede producir efectos de aceptación automática. Esto implica que el desarrollador queda vinculado desde el momento en que recibe recursos, reduciendo espacios para retractaciones sin fundamento.
Ley De Preventas: Los Mecanismos Que Endurecen El Cumplimiento
Dos puntos reordenan la operación del sector y elevan el estándar mínimo:
- El anticipo puede producir aceptación automática, vinculando al desarrollador.
- La devolución de recursos debe realizarse con intereses a valor presente cuando aplique, además de contemplarse sanciones por incumplimiento de entrega.
A esto se suman condiciones previas para recibir dinero del comprador. La reforma establece que no se pueden captar recursos sin cumplir con requisitos básicos de legalidad administrativa:
- Contar con licencia de construcción vigente.
- Ser el titular de la licencia o un representante legal con facultades expresas.
Estos candados buscan impedir que terceros sin autorización formal reciban anticipos o que se promuevan desarrollos que aún no cuentan con permisos activos. En la práctica, el mensaje es claro: primero la autorización, después el dinero.
También se contemplan escenarios de cancelación cuando no se obtienen los permisos necesarios o estos vencen. En esos casos, la ley obliga a la restitución de recursos bajo parámetros definidos, lo que introduce mayor previsibilidad ante contingencias administrativas.
Quantium Desarrollos: El Trabajo De Comunicación Y Difusión
En este contexto, Quantium Desarrollos ha participado en foros, conferencias y contenidos en redes sociales para explicar qué cambia con la reforma y por qué la certeza jurídica es clave para un mercado sano. La empresa ha insistido en que la información clara y estandarizada reduce malentendidos y fortalece la relación entre desarrollador y comprador.
Pedro Dávila, fundador de la firma, intervino en espacios técnicos donde se analizaron alcances y ajustes del texto legal. En 2025 recibió reconocimientos por parte de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados (Capítulo Nuevo León) y del Colegio de Abogados de Nuevo León, A.C., por su contribución en mesas de trabajo relacionadas con la discusión normativa.
La difusión técnica no sustituye la obligación de cumplimiento, pero sí facilita que compradores e inversionistas comprendan el nuevo marco antes de comprometer recursos.

Un Nuevo Estándar A Partir De Marzo En Nuevo León
La entrada en vigor en marzo de 2026 marca un punto de quiebre para el sector inmobiliario local. La Ley de Preventas Inmobiliarias no elimina el riesgo por completo, pero sí eleva el estándar mínimo de operación.
Para los compradores, implica más herramientas de defensa y mayor claridad sobre cuándo un proyecto puede recibir anticipos. Para los desarrolladores formales, representa la posibilidad de diferenciarse mediante cumplimiento documentado y procesos transparentes.
En un entorno donde la reputación es determinante, contar con reglas explícitas puede separar a quienes operan con respaldo jurídico de quienes intentan hacerlo sin él. Así, la reforma respaldada y explicada por Quantium Desarrollos perfila un nuevo estándar para la confianza en el mercado inmobiliario de Nuevo León.







